El cORNEr bar, situado en una esquina muy transitada del paseo Chinyero -avenida peatonal flanqueada de palmeras en plena Milla de Oro de Playa de las Américas-, precisaba una remodelación integral que renovara sus instalaciones. La intervención en el local, de pequeña superficie pero con una generosa terraza espléndidamente orientada, suponía también la oportunidad, según nos pidieron sus promotores, de ofrecer una imagen moderna y decidida, a la altura de su ubicación privilegiada. En el sur de la isla luce un sol intenso la mayor parte del año, del que conviene protegerse en las horas centrales del día. Sin embargo, el viento puede llegar a resultar incómodo en invierno. De modo que buscamos una sombra pero también el sol, resguardarnos con algo que amparara el espacio sin llegar a taparlo, protegerse como quien se pone un sombrero de paja. Así, planteamos el proyecto cosiendo la esquina con un sombrajo de cuerdas entrelazadas que logran un microclima filtrando la luz del sol; sogas que se extienden al estrecho interior duplicándose en el forro de espejos. Una pérgola tejida que permite el paso leve del sol o de la brisa, y que podemos modificar a voluntad. El resto fue una minuciosa puesta al día de la cocina y los aseos -desarrollados en un volumen enterrado bajo el jardín con troneras de luz natural- y el diseño de la barra, que desde el comienzo imaginamos como un volumen limpio, un mueble de chapa de acero lacada y mármol blanco. Al final, el proyecto se resuelve ofreciendo una imagen contemporánea que se inspira en lo cercano: la luz del color blanco, el cromatismo y la textura de las rocas de puzolana, tan características del paisaje local, y las labores de caña y mimbre de la artesanía popular.

Standing on a busy corner of PaseoChinyero – a pedestrian boulevard lined with palm trees at the heart of Playa de las Américas’ Golden Mile –, cORNEr bar required a comprehensive refurbishment to renew its premises. Our intervention in this establishment (a small space that boasts a generous and splendidly situated terrace) entailed the opportunity to fulfil the developers’ wish: projecting a confidently modern image to match the establishment’s privileged location. The sun shines intensely on the southern part of Tenerife for most of the year. It is advisable to seek protection from it during the middle of the day. Yet, the wind can be uncomfortable in the winter, prompting us to look for both shade and sunshine to protect ourselves with a structure that would cover the open space without obstructing it, somehow sheltering ourselves as if wearing a straw hat. We laid out the project by stitching the corner space with a shade of woven strings that reproduce a microclimate by filtering the sunlight. These ropes extend towards the narrow interior and duplicate across the mirroring glass cover. Thus, a woven pergola lets the sun and seabreeze in gentlythat can be adjusted at will. We also carried out a thorough update of the kitchen and toilets, which we developed as an adjacent volume, burying it underneath the garden and providing it with natural light embrasures. We designed the bar area, which we imagined from the start as a clean volume – a lacquered steel sheet and white marble unit. The project culminates in a contemporary image that finds inspiration in the surrounding environment: light-projecting white surfaces, the diverse colours and textures of pozzolan sand-gravel, which are found everywhere in the local landscape, and the cane and wicker works of the traditional crafts.

The cORNEr bar

INFO < > >>